9.3.12

En la mayoría de las situaciones, no sirve de nada solo la intención. Y por mucho que nos intentemos engañar con la idea de que lo importante es la intención, debemos de darnos cuenta de que  ese pensamiento se quedo estancado en aquellos regalos cutres que hacíamos a nuestros padres, porque ellos nos decían esa frase para que no nos desanimáramos. 
 En cambio, cuando creces, te das cuenta que eso de quedarnos sentados en el sofá llorando nuestras penas viendo una película, no sirve de nada, que pasarse las horas muertas en frente de un ordenador no nos quita el mal estar interior. Queremos cambiar, pero no hacemos nada, y podríamos ser todo lo que quisiéramos y conseguir todo lo que soñamos si tan solo nos damos cuenta de que no nos debemos conformar con la intención. Y seguramente puede que las cosas no sean tan simples como levantarse y salir a la calle a comerse el mundo, pero si que es verdad que será la única manera de comenzar a luchar, después, ya se verá. 

Hay una frase que últimamente ronda mucho mi cabeza, y es: no hay que ser bueno, hay que ser el mejor.

1 comentario: