Si supieras cuanto te he echo en falta. Me puse como norma no pensarte, ni mencionarte, hacer como si nunca hubieses existido. Y lo fui cumpliendo, te lo aseguro, llegué y disfruté, bailé y arrasé con todo. Pero cada canción que sonaba me recordaba a ti, tu colonia me perseguia por todas las esquinas, hasta cuando salía a la calle vestida como una payasa no podia evitar pensar en ti y en tu evidente mofa hacia mi. Si me vieras con esas pintas, seguramente te hubieras alejado de mi, y yo como una tonta te hubiese perseguido corriendo calle arriba. y nos hubiesemos reido. porque eso era lo que mejor teniamos. nos reiamos de todo y de todos. tu me picabas yo te picaba, tu me abrazabas y yo te abrazaba, yo bailaba para ti y tu lo hacias para mi...
pero la otra noche, se me olvidó pensar en ti, y tu chapita, si esa que suelo llevar puesta con tu inicial, se me cayó al suelo. Cuando me di cuenta de su ausencia, no me importo... segundos después, al acordarme de que tu eres lo mas parecido a mi, que eres una parte de mi, alguien que supo hacerme reir y que supo hacerme llorar en gran parte... pero que aun así peteneces a mi vida, para bien o para mal. Estuvistes en el y yo lo único que quiero es recordarte, no me importa si tu no haces lo mismo, me da igual no haber significado tanto para ti como tu para mi, aunque he de reconocer que me da cierta rabia. Busque tu chapa, y hasta que no la encontré, no me sentí tranquila. No quise volver a ponermela, tu perteneces a mi pasado, en el presente no hay nadie y para el futuro ya habrá quien ocupe tu lugar. No tengo necesidad de llevarte conmigo, tu dejastes de hacer eso hace tiempo.
en una de esas noches, que me acoste a las mil, cogi tu recuerdo y lo guarde en el segundo cajon de mi mesilla, y ahi te quedaras, tu con tus canciones, tu y tu colonia ...
No hay comentarios:
Publicar un comentario