5.9.11

i see you

Todos pasamos por esta etapa. Primero, esta olvidar, luego dar por sentado que has olvidado. Pero para eso te tienes que enfrentar al problema de narices. Yo, en cambio, intento esquivarlos corriendo por la calle con la mirada clavada en el suelo, porque sé que si la levanto, le veré, una de esas tantas tácticas para no enfrentarte. Me da miedo, soy miedica, una miedica con razones, sé que todavía no he terminado esa fase de olvidar, y se le veo, me duele... no como antes, simplemente se me quitan las ganas de comer y de hacer cualquier cosa. El corazón se me pone a mil en milesimas de segundo contadas a cronómetro. Y en la barriga se forma un nudo de esos marineros que si no sabes tratarlos puedes tardarte horas en el proceso deshacerlo. Es como pedirme que desahaga todo el pasado. Dificil, diría yo.  ¿Por qué me compliqué tanto en conseguir esto? masoca y miedica, sin olvidar mi ingenuidad.
 Hubo una vez, hace tiempo que encontré a una de esas personas que llegaron a mi y que después se fueron por la puerta trasera, pero no sentí nada, recuerdo el orgullo de aquellos minutos que saboree mirandole y sin un ápice de tristeza. Ojala las cosas hubiesen sido iguales. Ojala el orgullo se hubiese pasado a visitarme. Pero me temo que todavía en el sentido estricto de la palabra olvidar, no he olvidado.
este vestido lo vi en h&m, le quedaría genial a alguien morena de piel, pero quería probarmelo de todos modos. Yo parezco salida de la familia Adams


solo te quiero un infinito de veces multiplicado por infinito elevado a infinito =)
                                                                                                                                                  J.

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